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¿Os queréis, pero el deseo ha bajado o desaparecido? Te explicamos por qué ocurre en muchas parejas, qué es la polaridad (yin/yang) y cómo el tantra puede ayudaros a volver a encender la atracción.


Cuando hay amor, pero el deseo parece haberse ido

En nuestra sala en Girona, muchas parejas nos dicen algo así:

  • “Nos queremos mucho, pero hace tiempo que no tenemos ganas.”
  • “Somos más compañeros de piso y padres que amantes.”
  • “No sé qué ha pasado, pero algo se ha apagado entre nosotros.”

Esta sensación puede generar mucha culpa y miedo:

  • “Quizá ya no nos atraemos.”
  • “Quizá hemos dejado de querernos.”
  • “Quizá esto ya no tiene solución.”

La buena noticia es que, en muchos casos, el amor no se ha terminado. Lo que ha ocurrido es que se ha descuidado aquello que inicialmente encendía la atracción: la polaridad.

El amor y el deseo no siempre se alimentan de lo mismo

Como explica nuestra maestra Verma:

“¿Por qué dos personas que se aman pueden dejar de desearse?
Porque el amor y el deseo no siempre se alimentan de lo mismo.”

Con el tiempo construimos intimidad, seguridad, confianza, rutinas, proyectos compartidos y familia.

Todo ello es maravilloso para el amor y la convivencia, pero puede ir apagando la chispa sexual si no le prestamos atención.

Muchas parejas acaban viviendo desde una energía muy parecida:

  • Ambos muy centrados en ser padres.
  • Ambos muy enfocados en gestionar la casa.
  • Ambos funcionando como compañeros de logística.

Esto fortalece el vínculo, pero puede neutralizar la polaridad. Y cuando la polaridad se neutraliza, la atracción sexual puede disminuir, aunque siga habiendo mucho amor.

Qué es la polaridad y por qué importa en el deseo

Desde la mirada tántrica, el deseo necesita cierta diferencia: una tensión entre dos polos.

Podemos llamarlos:

  • Masculino y femenino.
  • Yin y yang.
  • O simplemente dos energías diferentes que se atraen.

Esto no tiene que ver únicamente con ser hombre o mujer. Tiene que ver con reconocer cuál es tu polaridad natural y observar qué sucede con ella dentro de la relación.

Algunos ejemplos simplificados, que cada pareja puede vivir de una manera distinta:

  • Una energía más yang puede ser activa, dirigida, iniciadora o enfocada en ir hacia la otra persona.
  • Una energía más yin puede ser receptiva, abierta, acogedora y permitir que la otra persona se acerque.

Cuando ambos miembros de la pareja están siempre en una energía muy similar —por ejemplo, los dos en modo gestión, control o exigencia—, la tensión que puede alimentar la atracción se diluye.

Como dice Verma:

“Cuidar una relación no consiste únicamente en comunicarnos mejor, resolver nuestras heridas o aprender a convivir.
También necesitamos preguntarnos:
¿Seguimos alimentando aquello que nos hace desearnos?”

A veces el deseo no ha desaparecido porque el amor se haya terminado. Simplemente hemos dejado de nutrir la diferencia que encendía la atracción.

El deseo espontáneo y el deseo reactivo

Quizá has oído hablar del deseo espontáneo: las ganas que aparecen aparentemente “de la nada”. Y también del deseo reactivo: las ganas que aparecen como respuesta a un estímulo, una caricia, una mirada, un ambiente o una conexión emocional.

En las relaciones de larga duración, es habitual que el deseo espontáneo disminuya y que el deseo reactivo tenga más protagonismo.

Esto no es un problema; es una forma natural de vivir el deseo.

Lo que sucede es que muchas parejas:

  • Viven con estrés.
  • Tienen poco tiempo de calidad.
  • Se tocan poco y casi siempre con una finalidad.
  • No crean contextos donde el deseo reactivo pueda despertarse.

Si, además, ambos estáis permanentemente en una energía similar —como padres, gestores o compañeros de trabajo—, el cuerpo puede leer seguridad y confianza, pero no necesariamente atracción sexual.

Cómo puede ayudar el tantra a recuperar la atracción en pareja

El tantra no es una técnica mágica, pero puede ser una herramienta muy potente para recuperar la presencia, el tacto y el espacio erótico compartido.

Salir del rol de “pareja-logística”

Durante una sesión de Tantra en Pareja o un taller de masaje tantra, dejáis de ser solamente quienes organizan la semana, cuidan de la familia o resuelven asuntos pendientes.

Volvéis a ser dos cuerpos que sienten.

Crear un espacio seguro para el deseo reactivo

No hay presión por “funcionar”, llegar al orgasmo o conseguir un resultado concreto.

Cuando se retira esa exigencia, el sistema nervioso puede relajarse. El deseo puede aparecer como respuesta al tacto consciente, a la respiración, a la mirada y al tiempo compartido.

Jugar con la polaridad de forma consciente

Os invitamos a experimentar con distintas cualidades de energía:

  • Momentos en los que una persona toma una energía más activa o guiadora.
  • Momentos en los que la otra persona se permite recibir, abrirse y sentir.
  • Y también la posibilidad de intercambiar esos lugares.

No se trata de representar papeles rígidos de “hombre” y “mujer”. Se trata de descubrir qué energía os enciende, cómo os gusta acercaros y qué diferencia os ayuda a volver a sentiros atraídos.

Recuperar el tacto sin objetivo

Muchas parejas solo se tocan para tener sexo o para darse un beso rápido antes de salir de casa.

El masaje tantra invita a recuperar el tacto por el placer de sentir, sin prisa y sin una meta. Para muchas parejas, esa ausencia de presión abre una puerta nueva hacia la intimidad y la atracción.

Preguntas para empezar a mover algo en pareja

Si os reconocéis en la frase “nos queremos, pero el deseo ha bajado”, podéis empezar por preguntaros:

  • ¿En qué momento dejamos de cuidar la polaridad entre nosotros?
  • ¿Vivimos demasiado tiempo en la misma energía: padres, gestores, compañeros de trabajo?
  • ¿Cuándo fue la última vez que nos tocamos sin presión ni objetivo?
  • ¿Qué pequeño ritual podríamos crear para volver a conectar con la diferencia que nos atrae: un masaje, un baño, respirar juntos o mirarnos durante unos minutos?

Un espacio para volver a encender la atracción

En nuestras sesiones de Tantra en Pareja y en los talleres de masaje tantra, os ofrecemos:

  • Un entorno seguro, ético y sin juicios.
  • Acompañamiento profesional para todos los cuerpos e identidades.
  • Herramientas para recuperar el tacto consciente, la presencia y la polaridad.

No se trata de volver a ser quienes erais al principio. Se trata de descubrir cómo podéis desearos ahora, con la historia que tenéis, el amor que ya habéis construido y la vida que compartís.

Si queréis explorar cómo el tantra puede ayudaros a recuperar la atracción en pareja, podéis descubrir nuestras sesiones y talleres o escribirnos para que os orientemos.

Angela y Carles

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@GironaMassages