Una reflexión honesta sobre la energía sexual, los diferentes modelos de relación y por qué la Presencia es el único filtro real.
El año 2025, nuestro camino de transformación nos llevó a México. Ha sido un viaje hacia adentro, hemos conocido a Jenny Scordamaglia, una maestra experta en limpieza energética que nos ha hecho de espejo y nos ha removido los cimientos.
Hay algo maravilloso en el hecho de tener maestros: no siempre hace falta estar de acuerdo con todo lo que dicen para aprender de ellos. A veces, el gran aprendizaje llega precisamente cuando una afirmación te chirría y te obliga a buscar tu propia verdad.
Estando con ella salió un tema que genera mucho debate en el mundo espiritual:
“La energía sexual es muy potente. Si la compartes con personas con quien no tienes un vínculo de amor profundo o compromiso, te dispersas. El intercambio energético sin amor romántico te vacía.”
Esta es una visión muy extendida: la idea de que para proteger tu energía tienes que cerrar tu círculo. Nosotros la escuchamos con respeto, porque tiene una parte de razón: la sexualidad inconsciente, efectivamente, drena.
Pero nosotros, vivimos y acompañamos la sexualidad desde una mirada más amplia. Y sentimos que hay que matizarlo.
1. Lo que nos vacía no es la variedad, es la ausencia
La gran trampa es creer que lo que protege tu energía es la etiqueta de la relación (pareja estable, matrimonio, exclusividad).
La realidad que hemos visto en nuestra consulta y en nuestra vida es diferente:
La energía no se pierde porque cambies de piel. Se pierde cuando no estás ahí.
Puedes hacer el amor con tu pareja de toda la vida, con un “amor romántico” de manual, pero si mientras lo haces estás pensando en el trabajo, si lo haces por cumplir o si estás desconectado de tu cuerpo… eso te vacía. Eso es un acto de consumo.
En cambio, puedes decidir explorar otros modelos relacionales, tener un encuentro efímero o compartir un espacio de juego con alguien nuevo, y si en ese instante hay Presencia Radical, respeto y conexión… eso te nutre.
La energía vital no juzga el tiempo que hace que conoces a la otra persona. La energía vital solo responde a una pregunta: ¿Estás presente aquí y ahora?
2. Reivindicando la Alegría y el Juego (Sin culpa)
A menudo, parece que en el camino del crecimiento personal la sexualidad tiene que ser siempre solemne, trascendente, “tántrica” en el sentido rígido o fusionada con el enamoramiento para ser válida.
Nosotros decimos: No necesariamente.
La alegría (Joy) es una de las vibraciones más altas que existen.
El juego, la curiosidad, la ligereza y la exploración de diferentes vínculos también son sagrados.
Si dos personas (o más) deciden compartirse desde la libertad, sin engaño y con un corazón abierto al goce, no están “manchando” su energía. La están moviendo. La están celebrando.
El sexo también puede ser diversión consciente. Y divertirse con el alma presente es una medicina poderosa.
3. La Intención es el filtro definitivo
Volvimos de México con la lección integrada, pero pasada por nuestro filtro.
La diferencia entre una experiencia que te deja vacío y una que te deja lleno no es con quién has estado, sino desde dónde has ido:
- Desde la carencia: Si buscas conexiones externas (sea en una relación abierta, en citas esporádicas o donde sea) para tapar un vacío, para huir de ti mismo o para validar tu ego… entonces sí, te vaciarás.
- Desde la plenitud: Si te relacionas desde la abundancia, con ganas de compartir tu energía y de expandirte… entonces volverás a casa brillante.
4. ¿Y qué pasa en la sala de masaje? (Aplicándolo al Tantra Energy)
Esta reflexión es la base de nuestro trabajo.
Cuando vienes a hacer una sesión de Tantra Energy con nosotros, obviamente no hay un «amor romántico» de pareja entre terapeuta y cliente.
¿Eso quiere decir que la sesión te vaciará? Al contrario.
Como nosotros estamos en el rol de servir y no de consumir, nuestra presencia está 100% enfocada en ti. No hay fugas de energía.
Es el ejemplo perfecto de cómo la intimidad consciente, incluso sin vínculo sentimental, es una fuente inagotable de salud y vitalidad.
Allí donde hay Presencia, siempre hay Luz
No dejes que nadie te diga que tu modelo de relación o tu manera de vivir la sexualidad es “menos espiritual” porque no encaja en el molde del amor romántico tradicional.
La única ley es el respeto y la conciencia.
Sea con la pareja de toda la vida o en un encuentro nuevo: pon ahí toda tu presencia.
Porque, al final, allí donde hay Presencia, siempre hay Luz.
Carles & Angela
